viernes, 13 de mayo de 2016

Cuando todo comienza

Para ser sincera, cuando me entere que estaba embarazada me sentí asustada y al mismo tiempo feliz. No era algo que yo lo hubiese planeado, en realidad mis planes eran otros, sin embargo siempre he sido una romántica empedernida y mi ideal era llegar a ser mama algún día, y pues bien ese día llegó.
Había pasado una semana, así que decidí hacerme una prueba, mi mamá estuvo ahí conmigo. Cuando la prueba mostró sus 2 rayas, lo primero que sentí fue una alegría inmensa, pero luego caí en la realidad de ¿que iba a hacer? ¿Y mis estudios? ¿que vida le daré a mi bebe? ¿que debo hacer? ¿sera una buena mama? ¿y si no lo soy?, ahí fue cuando vino mi mama con su apoyo incondicional y su gran sonrisa diciéndome "vas a ser mamá, todo va a estar bien". Y para el final del día después de haber pasado sentada pensado en que iba a hacer, me fui a dormir decidiendo que iba a dejar todo en manos de Dios, pidiendo que las decisiones que tomara fueran las correctas, y pues aquí estamos, mi pequeño Ezequiel alegrándome día y noche con cada una de las pequeñas cosas que hace y su enorme sonrisa que llena de orgullo!.
A mis 6 meses, a penas y se me notaba una pequeña pansita.